
Evite que sus calefactores exteriores se dañen por el calor extremo
Si alguna vez ha tenido un calentador exterior que dejó de funcionar, probablemente atribuyó el problema al elemento calefactor. Pero existe un pequeño secreto: rara vez es el elemento calefactor el que falla primero. Generalmente, el problema radica en las conexiones entre los cables y el cuerpo del calentador.
Piénselo bien: se trata de una máquina de alta potencia que está expuesta a la humedad, pasando frío durante la noche y calor bajo el sol. El punto donde los cables se conectan con el cuerpo del calentador sufre un estrés enorme. Una cubierta de plástico no es suficiente para protegerlo.
El problema con el calor y el frío
La mayoría de los selladores no pueden soportar los cambios constantes de temperatura que experimenta un calentador. La unidad se calienta mucho y se expande; luego se enfría y se contraye. Con el tiempo, esto crea pequeñas grietas invisibles. La humedad encuentra esas grietas. Una vez que el agua llega a los terminales eléctricos, todo se acaba: se produce oxidación o cortocircuito.
Nosotros resolvemos este problema utilizando selladores de calidad OEM. Utilizamos silicona de alta temperatura o epoxi especial que se adapta al movimiento del metal o del material del calentador. Si el sellador no se expande y contrae al mismo ritmo que el calentador, se agrietará. Así de simple.
Por qué los productos “baratos” no duran
Verá muchos calentadores de calidad inferior que dependen de pegamentos básicos o envolturas plásticas. Pueden parecer buenos al principio, pero suelen deteriorarse en tan solo una temporada.
Nosotros adoptamos un enfoque diferente. Utilizamos un método en tres pasos: un ajuste mecánico, el uso de un sellador de alta temperatura y una cubierta impermeable. Esto asegura que los cables permanezcan herméticos, incluso cuando el calentador funciona a plena potencia.
El problema difícil: Calor vs. Protección
Aquí está el problema. Cuando se sella algo para evitar que entre agua, también se atrapa el calor alrededor de los cables. Si se introduce demasiada potencia en el sistema sin usar cables adecuados, ese calor excesivo podrá derretir la aislación de los cables. Es necesario encontrar un equilibrio. Hay que asegurarse de que el calibre de los cables y sus terminales sean adecuados para soportar el calor generado, y no solo la temperatura del aire circundante.