
Cuando hay mucha demanda y las ranuras para los pasteles se llenan, el horno de superficie, que mantiene una temperatura constante, se convierte en la herramienta esencial para seguir trabajando. Si la temperatura disminuye entre uno y otro ciclo de cocción, ello se nota en la corteza del pastel: esta pierde su firmeza y el masa crece excesivamente sobre una superficie ya fría. Hemos diseñado la lámpara de infrarrojos para mantener la temperatura estable, de modo que la cámara de cocción permanezca siempre en el nivel deseado, sin necesidad de ajustes constantes.
Lo importante desde el punto de vista técnico La unidad cuenta con un elemento de halógeno de cuarzo que emite luz en ondas cortas. De este modo, la energía se dirige directamente hacia el interior del horno y los recipientes donde se cocinan los pasteles, en lugar de dispersarse en el aire. La respuesta es inmediata: se logra una emisión total de radiación en 1,2 segundos, y la temperatura se recupera en segundos, no en minutos. El control es preciso, ya que la lámpara cuenta con un termostato propio con una precisión de ±1°C. Además, el haz de luz se distribuye de manera uniforme por toda la superficie del horno. En la práctica, esto significa que la superficie del pastel recibe una temperatura constante, lo que permite una caramelización uniforme y una textura uniforme en la pizza. No hay bordes calientes ni zonas frías en el centro del pastel.
Por qué funciona bien aquí En una panadería o pizzería con mucho trabajo, el horno pasa más tiempo sin estar en uso que realmente cocinando. La lámpara de infrarrojos mantiene las paredes del horno a la temperatura adecuada, lo que permite comenzar a cocinar de inmediato después de un ciclo anterior. Esto reduce el tiempo de inactividad del horno, permite mantener un tiempo de cocción preciso y protege la estructura de la corteza del pastel. El consumo de energía disminuye, ya que no es necesario recalentar todo el horno cada vez que la temperatura disminuye. Además, como la lámpara funciona a menor temperatura que un quemador normal, la carga térmica en la cocina se mantiene bajo control.
Cosas que hay que saber La instalación es sencilla en la mayoría de los hornos de superficie y rotativos. Sin embargo, es importante dejar al menos 150 mm de espacio libre por encima del elemento de la lámpara. También hay que evitar cualquier contacto directo con los alimentos que no estén cubiertos. Asegúrese de que la lámpara sea compatible con la tensión y el tipo de enchufe del horno. Además, verifique que el termostato pueda conectarse de forma independiente al quemador principal. En entornos con alta humedad, evite que el vapor llegue a las conexiones de la lámpara; así se mantendrá su funcionamiento de manera confiable.