
Si recorre cualquier mercado mayorista, verá lo mismo: calefactores de exterior y calentadores eléctricos apilados uno encima del otro. En teoría, las especificaciones de todos ellos parecen ser similares. Pero en cuanto el aire se enfría, la diferencia se hace evidente. Los aparatos de baja calidad hacen que las personas tengan frío, aumentan las facturas de energía y generan riesgos de seguridad que ninguna empresa puede permitirse. Cuando realiza pedidos al por mayor, la forma más rápida de evitar problemas es insistir en que los aparatos cuenten con la certificación CE.
Lo importante detrás de todo esto
Los calentadores infrarrojos de halógeno funcionan mediante la circulación de corriente a través de un tubo de cuarzo que contiene gas halógeno y un filamento de tungsteno. El resultado es un calor radiante; es como si fuera el sol, ya que calienta directamente a las personas y los objetos, sin perder tiempo calentando el aire a su alrededor. En la práctica, esto significa que sentirá el calor en pocos segundos después de encender el aparato, sin necesidad de esperar a que se caliente. Un aparato certificado por CE indica que ha pasado pruebas rigurosas en cuanto a seguridad eléctrica, estabilidad térmica y protección contra vuelcos. Está adquiriendo un producto que ofrece un rendimiento constante durante miles de horas, no solo durante un par de temporadas.
Por qué esta certificación es importante
El mercado está lleno de calentadores que parecen funcionar bien hasta que se les utiliza en condiciones reales. La certificación CE es el filtro que permite identificar aquellos aparatos diseñados para funcionar en condiciones reales: noches húmedas en el exterior, ráfagas de viento repentinas, etc. Para usted, esto significa menos reclamaciones relacionadas con la garantía, menos problemas de mantenimiento y comodidad constante para sus clientes. El elemento halógeno proporciona un calor infrarrojo concentrado que ayuda a relajar los músculos y mejorar la circulación sanguínea, convirtiendo así un espacio exterior en un lugar donde la gente realmente quiera estar, incluso cuando la temperatura disminuye.
Qué debe tener en cuenta durante la instalación
Los calentadores de halógeno certificados por CE son fáciles de instalar, pero su ubicación sigue siendo importante. Mantenga el aparato a al menos tres pies de distancia de los materiales inflamables y asegúrese de que esté sobre una superficie estable y nivelada. El tubo de cuarzo es resistente, pero la exposición directa a la lluvia o la nieve acortará su vida útil. Por eso, seleccione modelos con una clasificación IP adecuada para uso en exteriores. Planifique la distribución teniendo en cuenta este factor, y así tendrá un calor confiable temporada tras temporada.